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El Claro de Los Gamopétalas Septiembre 28, 2006

Posted by nannu in Mis cuentos.
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el claro
Os dejo aquí un relato que tengo todavia por acabar. Escribí unicamente el primer capítulo que es el que podéis leer si abris esta noticia. Es una historia de animales, de un bosque encantado y de una fiesta nacional del mundo animal.

El claro del bosque de las Gamopétalas se encontraba mas tranquilo de lo habitual. Los pájaros no cantaban aquella tarde y las sinuosas aguas del rió reposaban apaciblemente. Aquel día, los osos no salieron a pescar, los buitres se quedaron en sus nidos, los topos no trabajaron en túneles, los ciervos no salieron a pasear y ni un elefante decidió alejarse de su manada.
Tanto era así que, las grandes manadas de leones, durante todo el día, ni se atrevieron a acercarse al río para beber, temiendo disturbar la paz que en el ambiente se respiraba.
Pero no todo se encontraba sumido en este aire de paz y tranquilidad, en un rincón del bosque, en la casa de la Sra. Strauss, las ardillas se encontraban reunidas.
- Este año tenemos que preparar una de muy grande!! -. Dijo el Sr. Strauss al resto de compatriotas que se encontraban jadeando por toda la casa. Era una ardilla seria a la que todas las demas ardillas respetaban.
- No ganaremos y quedaremos últimos como cada año, lo sabes muy bien Strauss – dijo alguien que estaba sentado en la escalera. Esta frase con tanto pesimismo no podía ser de otra ardilla que no fuera Lando. Siempre le buscaba la parte negativa a todo y nunca estaba deacuerdo con las decisiones que se tomaban en “El Consejo”. A Lando se le podía distinguir a distancia, se caracterizaba por ser la única ardilla conocida en el claro cuyo pelaje era totalmente oscuro. Tanto, que en ocasiones lo habían llegado a confundir con una mofeta, cosa que le irritaba mucho.

El árbol de las ardillas no era el único lugar del bosque que se había renegado a estar en calma, podríamos descubrir un montón de escondrijos en que manadas enteras planeaban que sorpresa iban a realizar para “El día de la Inocencia”. Los ciervos, se encontraban reunidos y planeaban un simulacro de incendio en el bosque; los elefantes eran tan vagos que, un año mas, habían decidido no participar y alejarse del valle durante aquellas fechas, para no caer victimas de ninguna jugarreta. Años anteriores, “El día de la Inocencia” había sido celebrado por todos los animales, pero desde hacia unos años, muchos habían decido hacer como los elefantes y mantenerse al margen. Pero este no era el caso de los gemelos Svid. Eran los únicos lobos del lugar y eran los mas peligrosos haciendo travesuras. Su pelaje era de un gris ceniza y recordaba a las montañas que se veían al sur del valle.

Era un sábado tarde, y el camino que llevaba al viejo roble estaba mas tranquilo de lo normal. Las ardillas estaban escondidas detrás de un pequeño matojo de hierba que rompía la armonía que la tierra generaba en el impediante camino de tierra. Dejaron allí un trozo de carne y corrieron a esconderse detrás de un árbol.
- Ya llegan los lobos, ¡esta vez van a ver! ¡Todo el mundo al suelo! – dijo el Sr. Strauss.
- ¡No queremos que nos vean! Lando! Haz el favor de esconderte mejor o irte… que nos van a ver, por el amor de Dios!! – dijo la Sra. Strauss mientras escondía a sus hijos en una pequeña obertura que había en el lateral del roble.

Rápidamente, los lobos, olieron el trozo de carne y acudieron al lugar lo mas rápido que pudieron. Allí estaban, los tres sentados alrededor del matojo de carne y contemplándolo impávidamente.
- Por el lobo de Gubbio! ¿Que es esto? – dijo el mas grande de ellos.
- Yo diría por su olor… que es… excremento de elefante. Hace muchos días que se fueron, pero escuché, el otro día a los topos decir que, hay algunos ocultos en la cueva del valle – aclaró el mediano con aires de superioridad.
- Perdonar que os interrumpa queridos hermanos de sangre, lamento anunciaros que el objeto que estamos analizan es algo que siendo como somos los lobos, animales de montaña, deberíamos haber reconocido al instante: rocas mojadas, que con el paso del tiempo debajo del agua, han sido ablandadas – alegó el hermano más pequeño. Aun siendo el mas menudo de los tres, era el mas sabio (o al menos de ello alardeaba siempre).
Los tres lobos estuvieron durante dos horas dando vueltas alrededor del extraño objeto, hasta que llegaron a una conclusión: el hermano mayor debía ser el encargado de probar aquello, fuera lo que fuera, y determinar si era comestible. Dejó reposar sus garras afiliadas sobre el matorral y lentamente arrastró el pedazo de carne hasta tenerlo al alcance de su olfato, que hizo el resto. Su lengua ya rozaba el pedazo de carne y después de que el tacto y el olfato ya hubieran cumplido le tocaba el turno al más importante: el gusto. Suavemente la lamió y con miedo en los ojos, le hincó el diente. Sus hermanos se quedaron parados y le miraron con cara de pocos amigos: se habia comido la chuleta de carne entera y su rostro dejava entre ver una sensación de placer absoluto.
- ¡Te la has comido entera y solo debias probarla! – dijo el mediano de los hermanos.
Las ardillas no podian contener la risa al ver a los tres únicos lobos del bosque peleandose entre si. Eran tan poco inteligentes que no habian sabido distinguir un suculento manjar, y si lo hubieran hecho habrian acabado discutiendo igualmente por que ración le tocaria a cada uno.

Las ardillas volvian triunfantes a su hogar dirigidas por el Sr Strauss. Al llegar a la puerta del arbol dónde se reunian, vieron un pequeño cesto de bellotas. Todos se extrañaron de encontrar aquello allí. Quedaban muy pocas bellotas en “El Claro de las Gamopétalas”. La Sra. Strauss mandó a tres aridllas a recoger la cesta y a llevarla a la rama de reuniones. Pocos minutos después, las ardillas estaban sentadas alrededor de la cesta y la miraban con ansias de clavarle un mordisco a aquel suculento manjar.

Comentarios»

1. « JaumeRojo.net - Septiembre 28, 2006

[...] El Claro de Los Gamopétalas [...]

2. Cabeza de Melón » Blog Archive » Quién apagó mi luz - Octubre 22, 2006

[...] Hoy he desenterrado el baul de los recuerdos y después de publicaros la historia “El Bosque de los Gamopétalas” os traigo otra: Quién apagó mi luz. Una historia de asesiantos, desgracias, mafias organizadas y amor. [...]

3. osa!!! - Octubre 27, 2006

esto es una mierda boludo yo busco la flor gamopetalas y me salen con esto he!! que mierda pasa aca no se agan los pikaros que los voy a hacer re mil re cagar a todos ok!! entendieron y si piensan que esto tiene algo que ver con los gamopetalos vallance a lavar todos el culo por que lo deben tener con mucha aca ok!!
ah!! pienso que no van a hacer nada con este msj. no?? poor que si lo borran atenjanze a las consecuencias y para darles una segunda informacion ase 2 meses sali de la carcel por que mate a un viejo xq le qeria robar y desde hace 7 años estava ahi y aora no me importa que me metan de vuelta por que peor va a aser voy a salir y me voya dezligar con la jente que no tiene nada que ver y los 5 tatuajes que tengo son todos de fantasias de ,matar o biolar a alguien jaja!!
bueno metance la pagina bien en el ortito hijos de puta no ven que estoy buscando informacion para mi hija de 13 años y tmb tengo q bucar para las otras 5 nenas y 2 varones asique no hagan perder el tienpo oc!!
chauuuuu meteto esto en el anoi hijo de putaaaa!!!!
vivo en vajo en la eskina de la belgrano ahi tirada si kieren ballanme a buscar con gusto les voy a romper el culo a patadas ah! lleven cuchillos que yo tego una chuña vien guena.. sinpre me sirbe es mi megor amija!!!
chauuu

4. david - Agosto 14, 2008

perros hp de la mierda no sirven ni pa un aculo